Programando en pequeñito (II): la memoria de trabajo del cerebro
A través de la comunidad formada alrededor de la revista Scientific American, he llegado a un artículo escrito por Andrew W. McCollough y Edward K. Vogel, de la Universidad de Oregon, reflexionando sobre la memoria de trabajo, e incluso calificándola de filtro antispam del cerebro.
Así, y recordando mi primer artículo sobre programación bajo recursos limitados, imagina que nuestra memoria de trabajo fuera de 1MB. Imagina ahora que ese espacio correspondiese al que tenemos para nuestra bandeja de entrada (inbox, pudiendo tener carpetas con más tamaño, que corresponderían a otras áreas de nuestro cerebro), y que los mensajes nuevos sólo pudiesen llegar a dicha bandeja de entrada. Parece conveniente tener un buen sistema que no nos muestre (filtre) la basura en dicha bandeja de entrada porque estaría ocupando espacio, a priori innecesario (quien sabe, hay gente que se lee los mensajes de viagra...), que no podría ser ocupado por mensajes que sí nos interesasen más.
Tal como comentan estos investigadores del Laboratorio de Memoria de Trabajo Visual y Atención de Oregon, existen dos explicaciones para esta limitación en la capacidad. Por un lado, esta memoria podría ser comparada con un espacio de almacenamiento (o disco duro), que variaría de tamaño en cada persona. Por el otro, la capacidad dependería de la eficiencia con la que se use el mismo (o muy parecido) espacio. Por tanto, una mayor capacidad vendría dada por ser mejor en cuanto al descarte de información irrelevante. Es decir, un mejor filtro antispam.
Según sus investigaciones, parece que esta segunda explicación cobra fuerza. Su sorpresa está en que dichas investigaciones darían a entender que las personas con menor capacidad (es decir, peor filtro antispam) tendrían más información residiendo en la memoria de trabajo, pero irrelevante, la mayor parte. Es decir, cuarenta mensajes de basura y dos legítimos.
En dicho artículo continúan con la pregunta clave que tratan de responder: ¿Dónde reside dicho filtro antispam? (Parece que unos investigadores del Instituto del Cerebro de Estocolmo lo han respondido). Pero bueno, en el campo de las investigaciones psicológicas, yo lo dejo aquí (aunque bien podéis seguir los enlaces :)
En cambio, en el plano de las tecnologías de la información, estos estudios también me parecen muy interesantes (y aplicables)... y voy a seguir por aquí.
No sólo podemos deducir que la precisión, en el procesamiento de información, es más importante que su almacenamiento indiscriminado, ni que el mantenimiento de las bandejas de entrada de los usuarios de correo electrónico exija un filtrado óptimo del spam para que éstos puedan fijar su atención, si no que habría que preocuparse, también, por la gestión del conocimiento que nos ayuda a realizar nuestras tareas. Historiales, Marcadores, Mis Favoritos, etc. son buenas ayudas para nuestros propósitos en el campo de los navegadores Web. Los Wikis llevan más de una década sirviendo para esta causa, y sitios Web, como Amazon, nos recuerdan nuestros paseos anteriores por su tienda virtual, mostrándonos lo que piensan que más nos puede interesar, y ahorrándonos (posiblemente) tiempo de paseo, intentando que caminemos por una librería (o tienda, en general) personalizada.
Los motores de búsqueda también suelen incorporar cookies (o recuerdos) relacionadas con nuestro ordenador, ayudando a reencontrar información anteriormente buscada, o intentando mejorar los resultados devueltos, de acuerdo con nuestras anteriores intenciones.
En definitiva, todos estos sistemas suelen buscar el filtrado de información irrelevante (para nosotros), intentando construir una memoria de trabajo de alta capacidad que nos fije la atención y nos ayude en nuestras tareas o propósitos. Al fin y al cabo, nuestra limitada memoria de trabajo, que nos ayuda a sobrevivir cada día, requiere de una programación en pequeñito... :-)

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Por fin he sacado el rato de reflexión que se merecía este post ;-)
Me ha gustado la comparación de la memoria de trabajo del cerebro con una bandeja de entrada. Y como tú eres el crack del correo, yo me lo llevo a mi terreno: la web social. La eclosión de la web social nos ha llevado a una infoxicación sin precedentes (si vieses la de entradas que tengo sin leer en mi bloglines...). Es por esto que el tema del filtrado se presenta como la tarea fundamental del futuro. Aplicaciones que hagan que, dentro de un contenido, sólo se nos muestre una parte que nos interese y no el total, son para mí el futuro.
loretahur | 01-03-2008 - 13:05:36 GMT 1 #